lunes, 25 de enero de 2016

Infinitud de la danza


Las recientes presentaciones del Ballet Contemporáneo Endedans me confirmaron una esencia: hay en la danza una infinitud que se advierte en difusos límites humanos, cuando el alma se superpone al cuerpo del bailarín.

Llevaba un tiempo alejada de cuanto acontecía en el Teatro Principal de Camagüey, y este domingo marcó mi regreso al “escenario” del palco, porque nada es el público sin el complemento de su artista, y viceversa.

Dicen que la primera resulta siempre la mejor de las funciones, pero mi niña que no alcanza los dos años, solo me “dio permiso” para la última, y a esa fui a comprobar o refutar lo que tanto había anunciado en Adelante digital.

viernes, 6 de noviembre de 2015

El lema


En el círculo particular de mi sobrino comenzaron los preparativos para el Día del Educador.  A sus tres años le han dejado tareas para la casa. El 22 de diciembre, con pantalón, camisa y corbata, Daniel tendrá que decir el lema:

Tu confianza en que juntos podemos construir un mundo mejor.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Santiago


Las planificaciones no vienen muy bien con el periodismo. La imprevisible muerte de un hombre saludable me lo acaba de confirmar. Rodolfo Santiago se ha llevado a la tumba las grandes historias de su vida, que pronto me iba a contar.

Unas semanas atrás, bajo centelleante sol, llegó a la casa por mi libro. Cuando se enteró por televisión, le entraron unas ganas enormes de leerlo, y de decirme cuánto lo podían enriquecer las vivencias de su barrio.

Con orgullo mencionó la época en que fue anfitrión de Nicolás Guillén, el Poeta Nacional de Cuba. El bardo prefería ir a su hogar, en la plazoleta de Rosa la Bayamesa, para celebrar su cumpleaños con ajiaco en plato de barro y un tinajón lleno de Tínimas frías.

Me habló de cuando muchacho fue “apresado” en un asilo de niños, por romper, sin querer, un cristal del carro de una señorona, mientras jugaba con su tiradera. Años después devino reconocido combatiente revolucionario.

A Santiago le debo la imagen de una flor lila, aderezo en el corazón de una rotonda que aun me conduce, como si tuviera nueve años de edad, a las aguas de Varadero, al baño límpido de la amistad con su familia. Él lideraba allá un contingente de la construcción.

Ahora pasaba los 70 y estaba solo, desde que perdió a Rosita, su compañera, su mediadora en los lamentables conflictos de la casa. Pero andaba erguido en su altivez, a pesar del desdén de cierta descendencia.

Creía vivo a Rodolfo Santiago hasta ayer, pero me lo rectificó una prima suya, que le tenía muy contento por estudiar periodismo. También se lamentaba porque solo una semana después supo de la muerte por infarto.

A ella le había hablado de mí, cuando le prestó el libro que con todo el cariño del mundo, le acababa de autografiar este septiembre.

viernes, 30 de octubre de 2015

Café fuerte


Anoche pude haberme quedado con las ganas del café, que muy animado venía ofreciendo un amigo de pupila insomne. Pudo no haber pasado nada, después que le cerraron las puertas a su idea en un espacio virgen de pensamiento, frente a un lugar tan simbólico como el Parque Agramonte. Pudiera hasta no considerarse cibertertulia, porque faltó Internet. Pero Juan Antonio García Borrero confirmó la contraseña del audiovisual como el principal azuzador del debate cultural en Cuba hoy.

Juani, como preferimos llamarle sus vecinos de la mediterránea Camagüey, estaba angustiado, por el espaldarazo que acababa de recibir. Había concebido una oferta especial en el Café Ciudad, para conversar, y mejor aún, debatir acerca del cine, la cultura y las nuevas tecnologías. En zona Wifi haría nacer un espacio insólito en Cuba, para conectarnos físicamente u on line. De momento le dijeron un no rotundo, a secas.

Anoche pudimos ser el ombligo de Cuba. Tantos proyectos brillantes han surgido aquí. Tantas mentes excepcionales han nacido en Camagüey. Tantos intelectuales incómodos que siguen apostando a la morosa institucionalidad. Echémosle la culpa a la ciudad, porque a ratos se antoja de ser angosta y pacata, para cerrarse a toda conexión.

A Juani no han podido confiscarle sus utopías. Ojalá en nuestro terruño acaben de aguzar la mirada. Dentro y fuera de la nación, muchos aupamos la cibertertulia, un espacio de luz en medio del túnel de mercachifles que ha resultado nuestro sagrado parque. El primer sorbo fue amargo, como ha sido nuestro vino. El café del último jueves sigue colando para mí.

lunes, 5 de octubre de 2015

Un té añejado con Candita


Candita Batista, la Vedette Negra de Cuba, acaba de cumplir 99 años. A ella le debo mi entrevista inicial, cuando por un ejercicio de clase debí tocar la primera puerta. A la vuelta de los años retomé aquella experiencia periodística y humana, como un desafío a la memoria. Reconstruyendo ese momento, cinco años atrás, nació este texto, hacedor de alegrías para mí, que hoy he querido regalarme...

A la casa de Candita Batista llegué con el escalofrío en el cuerpo por uno de esos ejercicios académicos que te remueven la vida. Debía descubrir el alma de la diva con los rudimentos de pocas semanas en la universidad, como estudiante de la carrera que casi todos desean y encuentran bonita. Como en las telenovelas, toqué la puerta número dos de la calle Cristo con las ganas de salir corriendo.
 

viernes, 2 de octubre de 2015

Mujeres hiphoper, doble resistencia


Ni raras, ni problemáticas, ni reprimidas. Sencillamente mujeres. Raperas sin guapería, que ensanchan la dimensión de la cultura hip hop, desde donde realzan la estética reinvindicadora del género, no del sexo. Llegaron como subalternas, mas ya sacuden la tribuna antes negada para ellas. Se inventaron un festival itinerante, porque la apertura requiere horizontalidad. Hacen arte femenino para demostrar en el fondo y en la superficie que, tal como acuñaron el evento, “Somos mucho más”.

Han sido muchachas violentadas, por esas viejas creencias que naturalizan el maltrato, porque la subestimación, las descalificaciones o el silencio también son golpes y gritos. “Para ser raperas tienen que hacer como nosotros”... Nada más alejado y egoísta. Por eso han debido alzarse, no con aires de superioridad, algo para lo que sí es muy dado el hombre; sino para la equidad desde la representación.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Acento nuestro


El Papa Francisco ha ofrecido su primera misa en Cuba. Una multitud le seguía expectante en todo el archipiélago. El argentino casi octogenario llegó a la plaza de nuestro Apóstol a elogiarnos el gusto por la amistad y la belleza, a decirnos que nos ve andar con esperanza, porque tenemos la vocación de grandeza.

"Quien no vive para servir, no sirve para vivir", fue su frase rotunda. Por eso aconsejó la lección de María, de mantener el corazón despierto y atento a las necesidades de los demás. Por eso no pudo dejar de mencionar a Colombia y la homilía versó sobre la necesidad de paz.

El Papa Francisco sabe de fórmulas del amor, y las logra muy bien, porque desde mucho tiempo atrás, cuando seguro no se le ocurrió que un día sería el Papa, era ducho en asuntos de la sustancia, porque se formó como ingeniero químico. Quizá por eso un regalo de cumpleaños, ¿coincidencia o no?, fue el 17 de diciembre del año pasado, con las intenciones públicas de acercamiento del gobierno cubano y el norteamericano, un vecino que no ha sido tan de barrio.

Voces, claves y violines lustraron la espléndida mañana de domingo. Faltan dos misas en Cuba. Creyentes o no alistan el equipaje para ver de cerca a este hijo de las venas abiertas de nuestro continente, que en su persona vindica nuestra historia. Europa ha tenido que mirar a América Latina.

"No se olviden de rezar por mí", ha pedido con humildad. Y al final del acto religioso me ha asaltado una pregunta. ¿Qué me deja hoy el Papa Francisco? Una voz dulcísima, un acento nuestro, un mensaje humano.